Creemos que la Biblia es la palabra de Dios.  “Toda la Escritura es inspirada por Dios."  (2 Timoteo 3:16-17)

Creemos en Jesucristo como nuestro salvador.  “Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.” (Hechos 2:21)  “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo.” (Hechos 16:31) 

Creemos que Jesús es el único mediador entre Dios y las personas.  “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”  (Juan 14:6) 

Creemos que Jesucristo es Dios.  "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.  Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros."  (Juan 1:1, 14)

Para más información de lo que creen las Iglesias Bautistas haz clic en estos enlaces: Principios Bautistas y Confesión de Fe

Propósitos

Nuestro propósito principal es amar a Cristo, servir a los demás en comunión, y ser luz en la oscuridad.

Jesús es la luz de vida: "En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad." (Juan 1:4 NVI)

La luz del mundo (Mateo 5:14-16 RVR1995):  "Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.  Ni se enciende una luz y se pone debajo de una vasija, sino sobre el candelero para que alumbre a todos los que están en casa.  Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos."

¿Qué implica este propósito?

Adoración - Es amor hacia Dios expresado por medio de nuestras vidas.  Celebramos a Dios con música, oración, palabra, y nuestras acciones.  Glorificamos a Dios porque al mismo tiempo que es el Rey, es nuestro amigo fiel en quien podemos confiar.  Podemos orar con Él de una manera personal y tener una línea directa con el Padre, expresando con libertad todas nuestras cosas a Dios sabiendo que Él siempre está escuchando.

Comunión - Amarnos los unos a los otros, ser un equipo con valores como el perdón, vivir en armonía como una familia para Dios.

Personas - No queremos que nadie se pierda la oportunidad de conocer a Dios de una manera personal y sentirse amado por Él. 

Discipulado - Es bueno profundizar en los conocimientos bíblicos y tener una sólida base de lo que creemos; así podremos compartir esta fe más claramente allí donde vayamos.  El discipulado también implica crecer espiritualmente y vivir como Dios quiere que vivamos.  

Servicio - Dios quiere que dejemos que Él cambie nuestras vidas para ser más como Él y servir a los demás con amor.  Por lo tanto, somos las manos de Jesús ayudando a los necesitados y pobres de corazón. Cada creyente debe ser capacitado y enviado a ser luz allí donde vive, trabaja, con su familia, con los amigos, y todos los lugares donde vaya.  Queremos servir dentro y fuera de la iglesia.

 "Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor.  Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas.  Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando.  Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. (Deuteronomio 6:4-7 NVI)

“Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos."  (Hechos 2:47b RVR1995)